2013 Centenario de la restauración del bautismo en agua en el nombre del Señor Jesucristo.

David K. Bernard

Publicado el Jueves, 10 de enero 2013 13:28

En 2013 celebramos los cien años de la restauración del bautismo en agua en el nombre del Señor Jesucristo. Encontramos ejemplos de esta práctica a lo largo de la historia de la iglesia, pero los acontecimientos clave en el comienzo del siglo XX llevó al más grande avivamiento de este mensaje desde el siglo III. El mensaje Nombre de Jesús se renovó en el movimiento pentecostal moderno, que se originó con una escuela bíblica en Topeka, Kansas, en enero 1901 dirigido por Charles Parham y con el Avivamiento de la Calle Azusa en Los Ángeles, California, desde 1906 hasta 1908 dirigido por William Seymour. Sobre la base de los ejemplos en los Hechos, algunos primeros pentecostales comenzaron a bautizar en el nombre de Jesús, incluyendo Parham (1901), algunos en Los Ángeles durante el avivamiento de la Calle Azusa (1907), y Andrew Urshan, un inmigrante persa en Chicago (1910). La práctica no tenía todavía un fuerte significado doctrinal, sin embargo. Dos acontecimientos notables llevaron al desarrollo del mensaje Nombre Jesús como un movimiento distinto:

La reunión de campo mundial en Arroyo Seco, en abril de 1913 y los rebautismos de Frank Ewart y Glenn Cocine en abril de 1914 La Fe Apostólica reunión de campo mundial fue organizado por RJ Scott y George Studd y se mantienen a Arroyo Seco, cerca de Los Ángeles, en un campamento utilizado por la Misión de la Calle Azusa. La reunión duró un mes comenzó el 15 de abril de 1913, y tal vez dos mil personas asistieron. El orador principal fue María Woodworth-Etter, un evangelista pentecostal muy conocido. Las expectativas eran altas, y 364 personas recibieron el Espíritu Santo. Muchas curaciones milagrosas ocurrieron como Woodworth-Etter oró "en el nombre de Jesús." En un servicio bautismal Robert McAlister, un ministro de Canadá, explicó que solo la inmersión era el modo adecuado para el bautismo, no triple inmersión. Como prueba, citó las cuentas de bautismo en Hechos. Los apóstoles bautizados en el nombre del Señor Jesucristo, que nunca bautizados usando las palabras "Padre, Hijo, y Espíritu Santo", como triple inmersión requiere. Esta observación de McAlister plantó una semilla en la mente de varias personas. Un hombre llamado John Schaepe estaba tan inspirado que pasó la noche en oración. Temprano a la mañana siguiente empezó a correr a través de los gritos del campamento que había recibido una revelación del poder del nombre de Jesús. Un buen número de campistas se agitaron en gran medida como Schaepe explicó con fervor su nueva comprensión.

Otro hombre que estaba profundamente impresionado era Frank Ewart, originario de Australia, donde había sido misionero Bautista arbusto. En 1903 emigró a Canadá, en 1908 recibió el Espíritu Santo en Portland, Oregon, y en 1912 se convirtió en pastor de una misión pentecostal en Los Ángeles fundada por William Durham. Ewart había estado estudiando el nombre y la unicidad de Dios por algún tiempo, por lo que los comentarios de McAlister fueron especialmente interesantes para él. Ewart lo invitó a su casa, donde se discutieron las implicaciones teológicas de usar el nombre de Jesús en el bautismo en agua. Llegaron a la conclusión de que cuando los apóstoles bautizados en el nombre del Señor Jesucristo, que adecuadamente el mandato de Cristo a bautizar en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (Mateo 28:19) cumplieron.

Después del campamento, Ewart comenzó a trabajar en Los Ángeles con McAlister y Glenn Cook, un notable evangelista que había sido el gerente de negocios de tiempo completo de la Misión de la Calle Azusa. Estos hombres continuaron estudiando el nombre de Jesús y la doctrina de Dios. Después de varios meses McAlister regresó a Canadá y compartió sus ideas con los ministros allí, especialmente Franklin Small. En algún momento se incluyeron también en sus discusiones GT Haywood, un amigo ministerial y un prominente pastor afroamericano en Indianápolis.

En noviembre 1913 en una convención en Winnipeg, McAlister predicó el primer sermón en el nombre de Jesús en el bautismo en agua. Pequeño tenía a su cargo el servicio bautismal y bautizado treinta nuevos convertidos en el nombre de Jesucristo. Estos fueron los primeros bautismos del Nombre de Jesús a resultar de la reunión de Arroyo Seco. De vuelta en Los Ángeles, Ewart y Cook llegó a la conclusión de que, siguiendo el modelo apostólico, el bautismo del agua siempre debe tener lugar con la invocación del nombre de Jesús. También concluyeron que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo no son tres personas distintas pero tres manifestaciones de un solo Dios, y Jesús es la revelación del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. La razón por la que hay tanto poder cuando los creyentes predican, orar y bautizar en el nombre de Jesús es que la plenitud de la Deidad habita en Jesús. Proclamar este mensaje, Ewart y Cook levantó una tienda y comenzaron las reuniones en Belvedere, California, justo las afueras de Los Ángeles.

El 15 de abril de 1914, Ewart predicó su primer sermón en Hechos 2:38. Proclamó que el mensaje completo de la salvación consiste en el arrepentimiento, el bautismo en agua en el nombre de Jesucristo, y el bautismo del Espíritu Santo, y que asociaba el nombre de Jesús el bautismo con la unidad de Dios en Cristo. Entonces Ewart bautizado Cook en el nombre de Jesucristo, y Cook bautizó Ewart. Esta acción-los primeros rebautismos en el nombre de Jesucristo, con decisión identificado Unidad pentecostalismo como un movimiento distinto. A medida que el mensaje Nombre de Jesús fue predicado, un gran avivamiento en Los Ángeles. Muchos fueron milagrosamente sanados y muchos de ellos recibieron el Espíritu Santo en las aguas del bautismo. Pronto el mensaje Nombre de Jesús comenzó a extenderse por todo el mundo. 

David K. Bernard es el superintendente general de la Iglesia Pentecostal Unida Internacional. Este artículo es una adaptación del libro de David K. Bernard Una historia de la Doctrina Cristiana, vol. 3. Ver este libro para la documentación.

Conferencia General Octubre 2013

 

Un Milagro en la Conferencia

Puedes creer lo que quieras, pero mi hija nació con la oreja derecha cerrada, no había ningún agujero que conduce en el canal auditivo.

La llevamos a especialistas hace unos años y me dijeron que la cirugía era la única opción, pero debido a los nervios que puede terminar paralizando la parte derecha , no lo quisimos hacer. Su madre y yo habíamos decidido dejarla en manos de Dios. He orado por ella muchas veces.

En esta noche de la Conferencia General ella oró a sí misma a Dios que la sanara.

Mi  pequeña hija miró a su mamá y le dijo: "Puedo escuchar".

Escuché y dije: "¿hablas en serio", Dijo "sí".

Rápidamente giré la cabeza y por primera vez vi que Dios cambio un cuerpo en  forma instantánea. Ahora hay una abertura  hasta  la oreja.

¡¡He visto de primera mano que Dios hace lo imposible!!

¡Todas las alabanzas a mi Dios y Rey Jesucristo!


 

Historia de la Iglesia Pentecostal Unida Internacional

La Iglesia Pentecostal Unida Internacional fue formada en el año 1945, por la unión de dos organizaciones Pentecostales Unicitarias, La Iglesia Pentecostal Incorporada (IPI) y Las Asambleas Pentecostales de Jesucristo (AP de J).  Sin embargo, sus raíces se trazan hasta el avivamiento Pentecostal que comenzó en el año 1901.

 

Derramamiento de Espíritu Santo

 

En el mes de octubre del año 1900, Charles Fox Parham fundó el Colegio Bíblico Betel en la ciudad de Topeka en el estado de Kansas, Estados Unidos.  Como muchos de su día, Parham, desilusionado con la falta de poder evidente en las iglesias de turno, comenzó a buscar una experiencia de mayor profundidad con Dios.  Después del primer trimestre del Colegio, Parham pidió a diez estudiantes hacer un estudio concertado sobre Hechos de los Apóstoles capítulo dos con el fin de determinar cuál sería la evidencia inicial de haber recibido el Espíritu Santo.  En enero de 1901, los estudiantes le reportaron sin excepción que habían llegado a la conclusión que la señal inicial de recibir el Espíritu Santo era la de hablar en otras lenguas según el Espíritu diera.

 

Al comienzo, Parham no quiso aceptar la conclusión de los estudiantes, pero al ser solicitado imponerle la mano al estudiante Agnes N. Ozman, con gran reserva concedió, y al hacerlo ella comenzó a hablar en otras lenguas. Dos días después al regresar de un compromiso en otra iglesia, Parham, encontró doce ministros estudiantes, incluyendo a su esposa, en un cuarto hablando en lenguas.  Al sentir la presencia de Dios, Parham se arrodilló y allí recibió su experiencia Pentecostal.

 

Aún cuando, Parham y su grupo recibieron mucha publicidad en los periódicos de la ciudad de Topeka, Kansas City y aún en San Luis, Missouri, el movimiento Pentecostal llamado, La Fe Apostólica en aquel tiempo – no tuvo mayor crecimiento. No fue hasta el otoño de 1903 que comenzó a esparcirse.

 

Aceptando una invitación de Mary Arthur y su esposo, Parham se trasladó a la ciudad de Galena, Kansas y allí sostuvo una campaña durante la cual hubo más de 800 bautizados en agua, recibiendo una gran cantidad de estos el Espíritu Santo. Entre los bautizados estaba Howard Goss, quien sucesivamente se convertiría en uno de los primeros líderes del movimiento Pentecostal. Después, Goss aceptaría el mensaje del bautismo en el Nombre de Jesús y sería una influencia enorme en la formación de la Iglesia Unicitaria.

 

En el otoño de 1905, Parham abrió un  instituto Bíblico a corto plazo en la ciudad de Houston, Texas, Estados Unidos. Se encontraban entre los estudiantes Horward Goss y William Seymour un ministro negro del movimiento Santidad quien vivía en Houston y

 

posteriormente sería el líder de la Misión de la Calle Azusa en Los Angeles, California. Aunque, Goss todavía no había recibido el Espíritu Santo hablando en lenguas, vino a Houston con el fin de ayudar en el desarrollo del mensaje de la Fe Apostólica.  En abril de 1906, recibió el Espíritu Santo mientras viajaba en un tren con otros obreros estudiantes.

 

Cuando terminaron las clases en la primavera de 1906, los estudiantes esparcieron el mensaje a ciudades aledañas a Houston, abriendo varias iglesias Pentecostales en estas comunidades. Para el verano de 1906 varias miles de personas en y cerca de Houston, Texas se habían convertido al movimiento de la Fe Apostólica.  A partir de los avivamientos en Kansas y Texas, el movimiento Fe Apostólica creció de un pequeño grupo en 1901, a casi 13,000 en 1906, y a casi 25,000 en 1908.  Pero, fue el avivamiento de la Calle Azusa que se llevó a cabo durante los años 1906-1909, lo que hizo que la experiencia Pentecostal atravesara al mundo entero.

 

En febrero o marzo de 1906 William Seymour llegó a Los Angeles, California para llevar el mensaje del Espíritu Santo a esa ciudad.  El avivamiento comenzó el 9 de abril cuando Jennie Moore, una jovencita que posteriormente se casaría con Seymour, recibió el Espíritu Santo. Tres días después, Seymour y algunos otros fueron llenos del Espíritu Santo.  En el espacio de una semana (19 de Abril) habían alquilado un edificio viejo de dos plantas en la Calle Azusa ubicado en el área industrial del Centro de Los Angeles. En ese lugar humilde comenzaron cultos. A este lugar sencillo vinieron ministros y hermanos de todos los confines de la tierra para recibir el Espíritu Santo. Al experimentar su Pentecostés llevaron esa experiencia y las noticias de lo que Dios estaba haciendo en la Calle Azusa a los Estados Unidos y a otros países.

 

Organizaciones Pentecostales Tempranas

 

Desde 1901 hasta 1907 el movimiento Pentecostal recibió su liderazgo de Charles Parham. En agosto de 1906 se vio el primer iniciativo de Parham por organizar el movimiento, nombrando W.F. Carothers como Director General de los Estados Unidos y Howard Goss como el Director’ Regional del estado de Texas. Después, Parham fue arrestado por una ofensa moral, y la estructura organizacional se desmoronó y Goss renunció de su cargo.

 

Sin embargo, Goss se mantuvo como líder entre los Pentecostales. A partir de 1907 hasta 1914 estableció iglesias en Texas, Arkansas y evangelizó en Arkansas, Kansas, Illinois e Iowa. Predicó en la Misión de la Avenida Norte donde pastoreaba William H. Durham, aceptando el mensaje de Durham sobre la “Obra Consumada del Calvario.”  Howard Goss tal vez fue el eje principal en la organización del Concilio General de las Asambleas de Dios en 1914.  En 1910 hizo un arreglo con C.H. Mason para obtener licencias ministeriales con su organización, la Iglesia de Dios en Cristo, para propósitos de legalización.  En 1912 conoció a H.G. Rollers y su grupo de Alabama solicitándoles su apoyo.  Este grupo fungió bajo el nombre de “La Iglesia de Dios” sin saber que había otra iglesia ubicada en el estado de Tennessee del mismo nombre.  Este grupo se unió con la Iglesia de Dios en Cristo en 1912, reteniendo ese nombre.

 

En 1913 convenció a E.N. Bell y D.C.O. Opperman a convocar una conferencia para formar una organización para los Pentecostales.  En esta conferencia que se celebró en Hot Springs, Arkansas donde Howard Goss fue el pastor, se vio la organización de las Asambleas de Dios. Goss, Bell y Opperman fueron escogidos entre otros como oficiales de la nueva organización. Es importante recordar que el mensaje del bautismo en el Nombre de Jesús todavía no había sido revelado en forma general a los Pentecostales.

 

La primera división doctrinal enfrentada por el movimiento Pentecostal vino cuando William H. Durham comenzó a predicar lo que llegó a ser denominada la “Doctrina de la Obra Consumada.”  Antes, las iglesias habían creído que la santificación era una “obra segunda” después de la conversión. Una experiencia aparte de la conversión inicial.  Durham llegó a entender el acto de la santificación como parte de la conversión inicial, que subsecuentemente se desarrolla a través de toda la vida cristiana. O sea que la persona al convertirse se santifica y luego perfecciona la santidad en el temor de Dios. Para el año 1912 los ministros Pentecostales independientes casi en su mayoría habían aceptado la enseñanza de Durham.  Las Asambleas de Dios, y después La Iglesia Pentecostal Unida, fueron organizadas por ministros creyentes en la Doctrina de la Obra Consumada.

 

La segunda doctrina que amenazó con dividir el movimiento Pentecostal tuvo su comienzo en 1913 en el Campamento Mundial de Arroyo Seco cerca de Los Angeles, California. Mientras ministraba en un culto de bautismo, el evangelista R.E. McAlister hizo hincapié en que la Iglesia en el libro de los Hechos siempre bautizó en el Nombre de Jesucristo y no usando la fórmula tradicional, “En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.” Su observación causó inquietud en muchos ministros Pentecostales, entre ellos Frank Ewart.

 

Durante los siguientes meses, Ewart escudriñó la Biblia para encontrar lo que le parecía como una contradicción entre el mandamiento de Jesús en Mateo 28: 19 y la fórmula empleada por la Iglesia en el Libro de los Hechos. Notó sin excepción que 1a fórmula bautismal administrada en Los Hechos era “en el nombre de Jesucristo” o “en el nombre del Señor Jesús” (Hechos 2:38; 8:16; 10:48; 19:05; 22:16). Es más, encontró que las referencias al bautismo en agua en las epístolas apoyaron la fórmula apostólica y no la fórmula tradicional.

 

Para la primavera de 1914, Ewart llegó a 1a conclusión que el “nombre” singular de Mateo 28: 19 es el nombre de Jesús.  Llegó a creer que el único Dios verdadero que se había revelado como Padre, en el Hijo, y por e1 Espíritu Santo era nada menos que el mismo Jesucristo. Usó, para apoyar su tesis a Colosenses 2:9, cita que consta que en Jesús habita toda la plenitud de la Deidad.

 

Ewart explicó este descubrimiento a otros ministros Pentecostales y algunos rechazaron su enseñanza, pero otros lo abrazaron con entusiasmo.  El 15 de abril de 1914, Ewart rebautizó a Glen A. Cook, su asistente y un evangelista veterano de la Misión de Calle Azusa en el nombre de Jesucristo, y Cook 1uego rebautizó a Ewart.  Este hecho solitario puso en marcha una disputa que tuviera por fin dividir el movimiento Pentecostal entre los Trinitarios y los del Nombre de Jesús, o Unicitarios.

 

Existen pruebas que Parham usó la fórmula del Nombre de Jesús tan tempra

no como el año 1903 y otros señalan que el Hno. A.D. Urshan, padre del Hno. Nataniel Urshan, Superintendente de la IPU Internacional, empleó el Nombre de Jesús al bautizar en el año1910, sin embargo, no llegó a ser una disputa hasta que Frank Ewart comenzó a rebautizar a Pentecostales en el Nombre de Jesucristo.  Se nota que la disputa no era tanto sobre usar el Nombre de Jesús, sino en el hecho de rebautizar los ya bautizados.

 

Después de ser rebautizados, Frank Ewart y Glen Cook rebautizaron a miles usando la fórmula del Nombre de Jesús. Pentecostales de la Costa Pacifica venían a la Iglesia de Ewart ubicada en Belvedere, California para ser bautizados en el Nombre de Jesús.  Glen Cook, quien había llevado e1 mensaje Pentecostal a los estados centrales de los Estados Unidos en 1907, volvió a Oklahoma, Missouri e Indiana en enero de 1915 predicando el bautismo en agua en el nombre de Jesucristo.  Rebautizó a cientos de Pentecostales trinitarios en el Nombre de Jesús.  Rebautizó a Garfield Thomas Haywood y cerca de 500 miembros de la iglesia que el pastoreó en Indianapolis, Indiana.

 

La gira exitosa de Cook causó alarma entre los líderes de la recién formada Asamblea de Dios.  E.N. Bell, J.R. Flower y Howard Goss los líderes de las Asambleas de Dios denunciaron lo que fue denominada la “Disputa nueva.” Escribiendo en la edición de Palabra y Testigo del 17 de julio de 1915, Flower expresó su opinión que la doctrina disputada era una novedad que pronto desaparecería por sí sola.  Bell había expresado la misma opinión en la edición del 12 de junio de la misma revista.  Pero para la mitad del año 1915 sus esperanzas fueron destrozadas. En efecto, para cuando se celebró el concilio general en St. Louis, Missouri en octubre de 1915, parecía como que la organización de las Asambleas de Dios en su totalidad aceptaría el bautismo en el Nombre de Jesús.

 

Aun más espantoso fue el rebautizo de E.N. Bell durante un campamento en Jackson, Tennessee en agosto de 1915. Acompañándole se bautizaron muchos otros ministros, entre ellos H.G. Rogers y cientos de santos.  No mucho después Howard Goss fue rebautizado por E.N. Bell en una conferencia en el estado de Arkansas.  Al convenirse el concilio general de las Asambleas de Dios entre la lista de líderes prominentes que habían sido rebautizados se incluye a EN. Bell, Howard Goss, Frank Ewart, Glen Cook, G.T. Haywood, H.G. Rogers, R.E. McAlister, D.C.O. Operman, George B. Studd, Harvey Shearer, L.C. Hall, B.F. Lawrence, Harry Van Loon, L.V. Roberts, y Frank Small.  Casi todos los hermanos del Canadá aceptaron el mensaje del Nombre. Había doce ministros en Louisiana; todos aceptaron el mensaje de Hechos 2:38.

 

Muchos ministros trinitarios temían que el mensaje “Solo Jesús” llegaría a ser la posición doctrinal de las Asambleas de Dios.  La mayoría de los ministros de las Asambleas de Dios todavía creían en usar la fórmula tradicional, pero se tenía que actuar con mucho tacto, ya que tantos de los líderes habían abrazado la fórmula del Nombre de Jesús.  La “disputa nueva” fue discutida en el concilio general de 1915.  E.N. Bell y G.T. Haywood fueron escogidos para argumentar a favor del bautismo en el Nombre de Jesús, mientras que

 A.P. Collins y Jacob Miller presentaron e1 punto de vista de la fórmula tradicional “en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”.

 

No se tomó una determinación sobre el bautismo en agua en el concilio general de las Asambleas de Dios de 1915.  Fue el sentir de todos que urgía un tiempo de oración y mayor estudio sobre el asunto.  Es significante, sin embargo, que todos los líderes Unicitarios del presbiterio ejecutivo fueron reemplazados por trinitarios confirmados.  Los Trinitarios querían más tiempo para solidificar su posición e intentaron imponer un período de silencio a los proponentes del bautismo en el Nombre.

 

Durante el transcurso del año antes del próximo concilio el liderazgo de J. W. Welch, J.R. Flower y M.M. Pinson reconquistaron exitosamente a algunos ministros para la Trinidad.  Su victoria más importante era lograr que E.N. Bell rechazara el bautismo en el Nombre de Jesús a favor de la Trinidad.  Solo se puede suponer porque Bell, después de haber recibido semejante entendimiento del bautismo en el Nombre, lo negara.

 

Cuando se llevó a cabo el concilio de las Asambleas de Dios en St. Louis, Missouri en octubre de 1916, la mayoría de sus integrantes se habían unido para forzar a los hermanos Unicitarios ó a aceptar la Trinidad ó a salir de la organización.  Los líderes formaron un comité para confeccionar una “Afirmación de Verdades Fundamentales.” Esta afirmación abrazó la tradición de Mateo 28: 19 y la creencia en la doctrina de la Trinidad haciéndolas obligatorias para ser ministro de las Asambleas de Dios.

 

A pesar de las protestas de los miembros Unicitarios que proclamaron la Afirmación de Verdades Fundamentales una violación de los estatutos de la organización (los estatutos decían que la Biblia era su único credo y rechazaba la formulación de cualquier credo o afirmación de fe fuera de la Biblia) cada artículo pasó por mayoría de votos.  El concilio encargó a los oficiales responsables de la renovación de las cédulas de confraternidad a velar para asegurar conformidad con la nueva Afirmación de Verdades Fundamentales.

 

La aceptación de esta Afirmación por las Asambleas de Dios en efecto forzó la salida de una cuarta parte de los ministros de la organización.  Un total de 156 ministros Unicitarios se levantaron y salieron del concilio mientras otros 429 ministros Trinitarios cantaron la doxología a la Santísima Trinidad.  Se pararon en el pasillo no sabiendo que hacer, pero de repente Dios le dio uno de los ministro una porción de la Biblia hallada en Isaías 66:5, que dice: “Oíd palabra de Jehová, vosotros los que tembláis a su palabra: Vuestros hermanos que os aborrecen, y os echan fuera por causa de mi nombre, dijeron: Jehová sea glorificado. Pero él les mostrará para alegría vuestra, y ellos serán confundidos.”  Dios le había dada la oportunidad a las Asambleas de Dios para aceptar la verdad de su palabra, pero lo rechazaron.

 

Organizaciones del Nombre

 

Dos meses después de su salida de las Asambleas de Dios los ministros Unicitarios tomaron medidas para organizarse. Un grupo grande de ministros se reunieron en Eureka Springs, en el estado de Arkansas para tal propósito.  Comenzaron la sesión de negocios a las 2:30 de la tarde el día 2 de enero de 1917.  Eligieron oficiales y procedieron a escoger un nombre para la nueva organización.

 

Es extraño, pero en esta reunión no hubo mención directa al bautismo en el Nombre de Jesús, ni tampoco de

 la Unicidad de Dios.  Los presentes creían firmemente estas dos verdades bíblicas, pero actuaban con cautela de no atacar a otros ministros que no lo creían.  EI nombre escogido fue “Asamblea General de las Asambleas Apostólicas.” Sus primeros oficiales eran: Presidente, D.C.O. Opperman; Secretario, Lee Floyd; Tesorero, Howard Goss.  Esta organización duro solamente un año.

 

En enero de 1918, la Asamblea General de las Asambleas Apostólicas se unió  con las Asambleas Pentecostales del Mundo.  Las Asambleas Pentecostales del Mundo era un grupo pequeño localizado mayormente en la Costa Pacífica que se había organizado en la última parte de 1914.  En efecto fue una reorganización de las Asambleas Pentecostales del Mundo con nuevos oficiales: Presidente General, C.W. Doak: Secretario, D.C.O. Opperman; Tesorero, Howard Goss.  En enero de 1919 la sede de esta organización se trasladó de Portland, Oregón a Indianápolis, Indiana.  Por unos años esta organización racialmente integrada funcionó bien, pero cerca de 1921 surgió la tensión racial en sus filas.  Hubo abusos de ambos lados hasta que por fin se dividieron en 1924.  Los ministros blancos se retiraron a formar una organización blanca, pero para el fin de 1925 habían formado tres distintas organizaciones.  Sería importante notar aquí que las Asambleas de Dios no sufrieron grandes problemas raciales, ya que en aquel entonces era un grupo constituido en su mayoría por ministros blancos.

 

En febrero de 1925 un grupo de ministros blancos se reunieron en Jackson, Tennessee formando la Alianza Ministerial Pentecostal.  Escogieron como presidente a J.C. Hall y como secretario-tesorero a Howard Goss.  Posteriormente en 1932 el nombre de esta organización fue cambiado a  la Iglesia Pentecostal, Incorporada.

 

Muchos ministros creyendo que la Alianza Ministerial Pentecostal solo era una alianza para ministros y que no reconocía suficientemente el estado de la iglesia se reunieron en Houston, Texas en octubre de 1925 formando la Iglesia Emanuel de Jesucristo con W.T. Lyons como presidente; G.C. Stroud como secretario; y O.F. Fauss como el tercer miembro de la Junta.

 

En febrero y noviembre de 1925 el tercer grupo se organizó bajo el nombre, Iglesia Apostólica de Jesucristo.

 

Sin embargo la mayoría de los ministros no estaban de acuerdo con las divisiones entre los Unicitarios.  Desde el principio se hicieron muchos intentos por unirse de nuevo. Algunos fracasaron, otros se llevaron a cabo exitosamente.  La primera unión se vio en 1928 entre la Iglesia Emanuel de Jesucristo y la Iglesia Apostólica de Jesucristo, empleando el nombre Iglesias Apostólicas de Jesucristo.  El presidente electo fue O.R. Fauss.  EI hermano Fauss se murió hace muchos años, pero su hijo todavía es pastor en Houston, Texas.

 

La siguiente unión se llevó a cabo en 1932.  Las Iglesias Apostólicas de Jesucristo se unieron con las Asambleas Pentecostales del Mundo creando una iglesia racialmente integrada otra vez.  La nueva organización se denominó, las Asambleas Pentecostales de Jesucristo (AP de J).

 

La  Iglesia Pentecostal Unida

 

La Iglesia Pentecostal Unida fue formada en el año 1945 por la unión de las Asambleas Pentecostales de Jesucristo y La Iglesia Pentecostal Incorporada (antes la Alianza Ministerial Pentecostal).

 

En Septiembre de 1944 se llevó a cabo la Conferencia General de las Asambleas Pentecostales de Jesucristo en St. Louis, Missouri.  El Hno. Harry Branding, un líder muy

 

honrado de la Iglesia Pentecostal Incorporada estaba presente en esta conferencia y sabiendo el que el Hno. O. F. Fauss (Miembro de la AP de J) tenía mucha influencia se le acercó con la idea de la unión de ambas organizaciones.  Sus palabras eran: “Porque no nos reunimos”.  Le dijo al Hno. Fauss que si las Asambleas Pentecostales de Jesucristo tomarían medidas para iniciar la unión utilizaría toda su influencia para asegurar que la Iglesia Pentecostal Incorporada hiciera lo mismo.

 

Gustando la idea, de inmediato el Hno. Fauss puso en movimiento la maquinaria introduciéndola a unos hermanos de la AP de J.  El día 30 de septiembre fue presentada una resolución a la conferencia por el comité de resoluciones invitando los oficiales de la Iglesia Pentecostal Incorporada a reunirse con los de las Asambleas Pentecostales de Jesucristo. Fue discutida y aprobada.

 

En la Conferencia de la Iglesia Pentecostal Incorporada en octubre se adoptó una resolución aceptando la invitación de las Asambleas Pentecostales de Jesucristo.  Los hermanos W.T. Witherspoon, Presidente General; Stanley R. Hanby, Secretario-Tesorero; y O.F. Fauss fueron seleccionados como representantes de las Asambleas de Jesucristo. Los hermanos Howard Goss, Superintendente General; Oscar Vouga Secretario-Tesorero y B.H. Rite fueron seleccionados para representar la Iglesia Pentecostal Incorporada.

 

La reunión se llevó a cabo en el Hotel Milner en St. Louis, Missouri.  Los integrantes de 

ambas organizaciones entraron en esta reunión con cierta reserva, ya que algunos habían expresado sus dudas en cuanto a la posibilidad de llegar a un acuerdo mutuo.  Después de un largo tiempo discutiendo el tema sin llegar a una solución se paró el Hno. Hanby y formó una pregunta sencilla que despejo la atmósfera.  Su pregunta era: “¿A la verdad quieren unirse?  ¿Existe realmente el deseo de unir nuestras dos iglesias?” Pasmados por la pregunta, los oficiales de ambos lados comenzaron a profundizarse en las condiciones de la unión.  Se disipó la tensión en el cuarto, entrando en su lugar una determinación para lograr la unificación.

 

El Hno. W.T. Witherspoon se retiró aparte y formuló la Doctrina Fundamental que fue acogida con gran entusiasmo por todos.  Parece ser que Dios mismo guió la mano y la pluma al hermano Witherspoon al formular la Doctrina Fundamental se lee así: “La doctrina fundamental y básica de esta organización será el modelo bíblico de la salvación plena, la cual consiste en arrepentimiento, bautismo por inmersión en agua en el nombre del Señor Jesucristo para el perdón de pecados, y el bautismo del Espíritu Santo con la señal inicial de hablar en otras lenguas como el Espíritu dé que se hablen. Nos esforzamos en guardar la unidad del Espíritu basta que todos lleguemos a la unidad de la fe, al mismo tiempo, amonestando a los hermanos que no contiendan por sus diferentes puntos de vista, trayendo así la desunión del cuerpo.”  Todos los presentes concordaron que esta declaración sería aceptable a todos los Unicitarios.  Reinó un sentir de victoria en la reunión.

Se dio bastante tiempo al escogimiento del nombre para la nueva organización. Por fin decidieron inc1uir la palabra “Pentecostal” en el nombre, ya que era de uso largo en ambas organizaciones.  Luego alguien mencionó la palabra “unida”.  De repente el Hno. Rite se puso en pie y temblando comenzó a hablar.  Tenían horas de haber discutido la unión de ambas organizaciones y ahora salió a relucir la palabra “unida.”  El Hno. Hite llorando comenzó a repetir vez tras vez, “unida, unida, unida.”  Como un solo hombre, los presentes en el cuarto se contagiaron con el espíritu de esta palabra, pues se sentían humillados al pensar en una Iglesia Pentecostal Unida.  Todos comenzaron a llorar al pensar en la magnitud del momento.  Se decidió recomendarle a las conferencias de ambas organizaciones a que se le llamará a la nueva organización: La Iglesia Pentecostal Unida, nombre destinado a atravesar al mundo entero.

 

Ambas Conferencias se reunieron en St. Louis, Missouri para finalizar la unión en la última parte de Septiembre de 1945.  Se reunieron en distintos lugares para ratificar los acuerdos de la unión para luego reunirse juntos para su primera sesión como un cuerpo unificado.  Mientras tanto, un comité fue nombrado con el fin de armonizar los Artículos de Fe y Constitución para así presentárselos a las conferencias para su aprobación.      Ambas organizaciones ratificaron todos los acuerdos de la unificación y así se dio a luz la Iglesia Pentecostal Unida.  La primera reunión de esta nueva organización se llevo a cabo el 25 de septiembre de 1945.  Fue un momento histórico, muy esperado, donde por fin hermanos que habían orado con fuerza para que se realizara se unieron abrazándose y llorando de agradecimiento por la nueva confraternidad y por la perspectiva del futuro de esta obra digna.

Para muchos Unicitarios esto fue el cumplimento de una visión de largos años.  En esta conferencia donde se llevó a cabo la unión se elegió el Hno. Howard Goss como el primer Superintendente General de la Iglesia Pentecostal Unida.  La unificación de ambas organizaciones dio un total de 1,800 ministros y aproximadamente 900 iglesias.

 

Desde 1945 la Iglesia Pentecostal Unida ha experimentado un crecimiento muy rápido. La primera sede fue agrandada inmediatamente después de 1a unificación; en 1952 se compró un edificio más grande que luego fue agrandado en 1954.  En 1970 un edificio de dos plantas fue construido en Hazelwood, Missouri con la dirección de 8855 Dunn Rd.  En 1983 se agregó un tercer piso a este edificio para ampliar las operaciones de la iglesia y  se añadió la palabra “internacional” al nombre de la Iglesia cambiándolo a la Iglesia Pentecostal Unida Internacional.

 

Los Superintendentes Generales de 1a IPU por su orden a partir de 1a unión son:

 

Howard Goss – 1945 a 1951

 

Arthur T. Morgan – 1951 hasta su muerte en 1967

 

Oliver F. Fauss – Llenó el vacío dejado por la muerte de Hno. Morgan hasta 1968.

 

Stanley Chambers – 1968 a 1977

 

Nataniel Urshan — 1977 a 2002

 

Kenneth Haney – 2002 a 2009

David Bernard – 2009 hasta el presente año 2013

 

 

Análisis de la Historia de la Formación de la Iglesia Unicitaria

 

Creo importante notar una cosa que afecto el desarrollo de la Iglesia Unicitaria en cuanto a su desarrollo histórico. Desde el momento en que la Iglesia Unicitaria fue expulsada de las filas de las Asambleas de Dios en 1916 se vio el primer intentado por los pastores unicitarios organizarse, sin embargo, los primeros 29 años (hasta 1945) nos presentan una iglesia muy fraccionada por diversas razones y motivos, lo que causó un atraso considerable en el avance de la iglesia en cuanto a la evangelización nacional (estados unidos) y afectando la labor misionera.  Esta falta de poder solidificarse fue a mi opinión una de las razones por la cual la iglesia trinitaria llevó la ventaja en muchas áreas.

 

Se dice que la historia “es el descubrimiento constante y universal de principios de la naturaleza humana.”  George Santayana dijo: “Los que no pueden recordar el pasado se condenan a repetirlo.”  Esta lección histórica debe servir para enseñarnos la necesidad enorme de trabajar en una forma organizada, ya sea a nivel local, nacional, regional o internacional.  El crecimiento real de la iglesia unicitaria se debe a algunos hombres, de visión extensa, que lucharon por lograr agruparse con el fin  de coordinar los esfuerzos de la iglesia del Señor.  Parece ser que la historia misma nos obliga a creer que la organización es el método que mas emplea Dios para que su iglesia crezca.